La banca y el hidrógeno verde: cómo se financia un proyecto de 1.000 millones — y por qué los bancos todavía tienen miedo

 

La banca y el hidrógeno verde: cómo se financia un proyecto de 1.000 millones — y por qué los bancos todavía tienen miedo

BBVA firmó en abril de 2025 el primer project finance de hidrógeno renovable de la Península Ibérica. El BEI tiene una línea específica de 1.000 millones para el sector. Santander y CaixaBank tienen mandatos ESG. Pero la banca comercial sigue siendo el cuello de botella más importante del sector — y estas son las razones.

En el ecosistema del hidrógeno verde, hay una pieza que casi nunca aparece en los titulares pero que determina si un proyecto se construye o no: la financiación bancaria. Los promotores, los fondos, las ayudas públicas y los offtakers son actores visibles. El banco que presta los 600 millones de deuda que completan la financiación de un valle de hidrógeno es invisible — pero sin él, no hay construcción. Este es el análisis más completo disponible en español sobre cómo funciona la financiación de los proyectos de hidrógeno verde en España: qué es el project finance, qué papel juegan el BEI, BBVA, Santander y CaixaBank, y por qué conseguir esa financiación sigue siendo el mayor cuello de botella del sector.

El hito histórico: En abril de 2025, BBVA firmó el primer project finance de una planta de hidrógeno renovable de la Península Ibérica — el proyecto Basque Hydrogen de Petronor en el Puerto de Bilbao. Es el primer préstamo bancario sin recurso para hidrógeno verde en España. Un hito pequeño en cifras pero enorme en precedente: demuestra que la banca comercial española puede y quiere financiar hidrógeno verde.

Qué es el project finance y por qué es tan difícil para el hidrógeno

El project finance — financiación de proyectos o financiación sin recurso — es el mecanismo financiero estándar para construir grandes infraestructuras: autopistas, centrales eléctricas, parques eólicos. Su lógica es la siguiente: el banco presta dinero al proyecto — a una sociedad de propósito especial (SPV) creada específicamente — y se cobra con los flujos de caja que genera ese proyecto. No hay recurso al balance del promotor: si el proyecto fracasa, el banco pierde el dinero prestado. No puede ir a cobrar al accionista.

Eso hace el project finance radicalmente diferente a un préstamo corporativo convencional — y mucho más exigente. Para que un banco acepte financiar un proyecto sin recurso necesita tener certeza razonable de que el proyecto generará flujos de caja suficientes para devolver el préstamo durante 15-20 años. Esa certeza se construye con tres elementos:

1. Contratos de venta a largo plazo (offtake agreements). El proyecto necesita demostrar que tiene compradores comprometidos para toda su producción durante al menos 10-15 años. Sin contrato de venta, no hay flujo de caja predecible. Sin flujo de caja predecible, no hay banco dispuesto a prestar. Es el círculo que el mecanismo AaaS del IDAE está diseñado para romper: la prima de producción garantizada durante 10 años es exactamente el offtake que los bancos necesitan ver.

2. Garantías tecnológicas. El banco necesita saber que la tecnología funciona — que el electrolizador producirá los kilogramos de hidrógeno prometidos durante 20 años con los costes de operación previstos. Para una tecnología madura como la solar o la eólica, esto está suficientemente demostrado. Para los electrolizadores industriales de gran escala — que nunca han operado durante 20 años en condiciones comerciales — hay más incertidumbre. Los bancos exigen garantías de rendimiento de los fabricantes de equipos y seguros específicos para cubrir el riesgo tecnológico.

3. Estructura de capital sólida. El project finance típico tiene una ratio deuda/capital de 70/30 o 80/20: por cada euro de capital que ponen los accionistas, el banco presta 2-3 euros adicionales. Para un proyecto de 1.000 millones, eso significa 700-800 millones de deuda bancaria y 200-300 millones de capital propio. Aportar esos 200-300 millones de capital es el primer reto de los promotores — y es por eso que los fondos como Hy24 o Copenhagen Infrastructure Partners son tan importantes: aportan el capital propio que abre la puerta a la deuda bancaria.

BBVA: el primer project finance de hidrógeno en la Península

El hito llegó en abril de 2025. BBVA anunció que había formalizado con Basque Hydrogen — la joint venture entre Petronor (51%), Enagás Renovables (24,5%) y el Ente Vasco de la Energía (24,5%) — el primer préstamo en formato project finance de una planta de hidrógeno renovable de la Península Ibérica. La planta, integrada en el BH2C del Puerto de Bilbao, estaba prevista para entrar en operación en el primer semestre de 2026.

BBVA actuó como asesor y coordinador de la deuda — trabajando con Basque Hydrogen para estructurar la financiación bajo el esquema de financiación sin recurso. El banco reconoció explícitamente que "se trata de un esquema aún pionero en el sector incipiente del hidrógeno y de sus derivados". En otras palabras: nadie en España había hecho esto antes. Cada elemento — la estructura legal de la SPV, los seguros de riesgo tecnológico, los contratos de offtake vinculantes, las garantías de los fabricantes de equipos — tuvo que construirse desde cero porque no había precedentes locales.

El anuncio se hizo en el Energy Tech Summit de Bilbao — el mayor congreso europeo sobre innovación y financiación para la transición energética — donde BBVA es patrocinador principal. No es casual: BBVA tiene un objetivo de canalización de 700.000 millones de euros en negocio sostenible entre 2025 y 2029 — más del doble de su objetivo anterior para el período 2018-2025. La financiación del hidrógeno verde es una parte estratégica de ese objetivo.

El BEI: el gran financiador público del hidrógeno europeo

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) — la institución financiera de la UE propiedad de los estados miembros — es el mayor financiador público de proyectos de hidrógeno verde en Europa. Tiene varias líneas específicas para el sector:

Préstamos directos a proyectos IPCEI. Los proyectos incluidos en los programas IPCEI Hy2Use e IPCEI Hy2Tech — como Puertollano, Castellón y varios de los valles españoles — pueden acceder a préstamos del BEI en condiciones favorables: plazos de hasta 25 años, tipos de interés reducidos y períodos de carencia durante la construcción. El BEI estaba evaluando proyectos españoles de hidrógeno verde como "Under Appraisal" en 2025.

Línea de 1.000 millones para el Banco Europeo del Hidrógeno. El BEI gestiona los fondos del Banco Europeo del Hidrógeno — el mecanismo de subastas que ha adjudicado ya casi 1.000 millones de euros a 15 proyectos europeos de hidrógeno renovable, incluyendo varios españoles. Esos fondos no son préstamos sino subvenciones a la producción — primas por kilogramo de hidrógeno producido durante 10 años — que actúan como garantía de ingresos para los bancos comerciales.

InvestEU y el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas. El BEI puede actuar como garantía parcial de primera pérdida en proyectos de hidrógeno — reduciendo el riesgo percibido por los bancos comerciales y facilitando que entren en proyectos que sin esa garantía no financiarían. Es el mismo mecanismo que usa el BEI para las autopistas y las infraestructuras energéticas convencionales.

Santander, CaixaBank y la banca española: compromisos ESG y apetito creciente

Banco Santander tiene un compromiso público de movilizar 120.000 millones de euros en financiación verde y sostenible entre 2019 y 2030. En el área de hidrógeno, Santander participa como financiador en varios proyectos del PERTE ERHA — incluyendo proyectos del ecosistema gallego donde IGNIS es el promotor — y tiene una mesa especializada en transición energética en su división de Banca Corporativa e Inversión. Santander es también accionista de Cofides — la sociedad pública-privada que acaba de entrar en el capital de Onuba junto a Hy24 — lo que le da exposición indirecta al mayor proyecto de hidrógeno verde de Europa.

CaixaBank — el mayor banco por activos en España — tiene un plan de financiación sostenible de 64.000 millones de euros hasta 2027 con el hidrógeno verde como una de las tecnologías prioritarias. CaixaBank ha financiado proyectos de energías renovables por valor de más de 10.000 millones en los últimos tres años y está desarrollando su capacidad interna de análisis de proyectos de hidrógeno — un paso previo necesario para financiarlos.

La diferencia entre los compromisos declarados y la financiación efectiva es real pero se está cerrando. En 2023, ningún banco español había cerrado un project finance de hidrógeno. En 2025, BBVA cerró el primero. En 2026-2027, cuando los grandes valles necesiten cerrar su financiación de deuda, habrá precedentes locales, equipos con experiencia y marcos jurídicos más claros. La curva de aprendizaje de la banca es lenta pero está avanzando.

Los cinco obstáculos que todavía frenan a la banca

A pesar de los avances, la banca comercial española sigue siendo el cuello de botella más importante del sector. Cinco razones concretas:

1. Ausencia de historial operativo. Los bancos prestan contra flujos de caja demostrados. No hay ningún electrolizador industrial de 100+ MW que lleve 20 años operando — el período de vida de un proyecto financiado. Los bancos deben confiar en modelos y garantías de fabricantes, no en datos históricos. Eso eleva el coste del riesgo percibido y el margen que exigen.

2. Incertidumbre sobre el precio del hidrógeno en el mercado secundario. Si el offtaker principal falla — quiebra, cancela el contrato — ¿a qué precio puede vender el proyecto su hidrógeno en el mercado spot? Sin un mercado líquido de hidrógeno con precio observable (como el MIBGAS IBHYX que está desarrollando Enagás), el banco no puede valorar ese riesgo de manera estándar.

3. Riesgo regulatorio. Los proyectos de hidrógeno dependen de un marco regulatorio — precios de carbono, subsidios, criterios RFNBO — que puede cambiar. Un cambio político que elimine las primas AaaS o rebaje el precio del ETS puede destruir la rentabilidad de un proyecto en 20 años. Los bancos incorporan ese riesgo en sus condiciones de financiación.

4. Falta de equipos especializados. Analizar un project finance de hidrógeno requiere entender electroquímica, mercados de energía renovable, regulación europea, contratos de offtake y seguros de riesgo tecnológico simultáneamente. Pocos bancos tienen equipos con esa combinación de competencias. BBVA construyó el suyo durante dos años antes de cerrar el primer deal.

5. Competencia por el capital bancario. Los bancos tienen un capital limitado y muchos proyectos compitiendo por él. Los proyectos de renovables convencionales — solar, eólica — tienen menor riesgo, mayor historial y se cierran más rápido. El hidrógeno compite con esos proyectos por el apetito y el capital de los mismos equipos bancarios.

El modelo que funciona: ayudas públicas + equity de fondos + deuda bancaria

La estructura de financiación que está funcionando en los proyectos más avanzados de España combina tres capas que se refuerzan mutuamente:

Capa 1 — Ayudas públicas a fondo perdido: PERTE ERHA, H2 Valles, AaaS, IPCEI. Reducen la inversión total necesaria y garantizan ingresos mínimos. Son el ancla que hace posible todo lo demás.

Capa 2 — Capital de fondos especializados: Hy24, Copenhagen Infrastructure Partners, Cofides. Aportan el 20-30% de capital propio sin el que la deuda bancaria no es posible. Son el puente entre las ayudas públicas y la banca comercial.

Capa 3 — Deuda bancaria (project finance): BEI + banca comercial española (BBVA, Santander, CaixaBank). El 70-80% restante de la financiación. Es la pieza más grande y la más difícil de conseguir — pero cuando las dos capas anteriores están en su sitio, se hace posible.

El valle de la muerte existe exactamente en el espacio entre la Capa 1 y la Capa 3: cuando las ayudas no son suficientes para atraer al capital de fondos, o cuando el capital de fondos no es suficiente para convencer a la banca. España está saliendo de ese valle — el primer project finance de BBVA con Basque Hydrogen es la prueba — pero el proceso de cierre financiero de los grandes valles (Onuba, Catalina, HyBERUS) será el verdadero test de la madurez del mercado bancario español para el hidrógeno.


📘 Fuentes consultadas: BBVA (primer project finance hidrógeno Península Ibérica, abril 2025), PV Magazine España (BBVA Basque Hydrogen, abril 2025), BBVA (negocio sostenible primer semestre 2025, agosto 2025), Comisión Europea/BEI (1.000 millones Banco Europeo Hidrógeno, mayo 2025), BEI Global (programa hidrógeno), Santander (compromiso financiación verde), CaixaBank (plan sostenibilidad), informe sectorial mayo 2026.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Informe 2025: Mapa y análisis de los Valles del Hidrógeno en España

El papel de España en REPowerEU: del sol ibérico al hidrógeno verde europeo

El Valle Andaluz del Hidrógeno Verde: la apuesta del sur por la energía limpia