Vía rápida en los nudos de Transición Justa: el Gobierno declara "estratégicos" los proyectos renovables y de almacenamiento donde cerraron el carbón y las nucleares
Vía rápida en los nudos de Transición Justa: el Gobierno declara "estratégicos" los proyectos renovables y de almacenamiento donde cerraron el carbón y las nucleares
El Consejo de Ministros ha aprobado declarar "instalaciones energéticas estratégicas" a todos los proyectos de generación renovable y almacenamiento adjudicatarios de capacidad de acceso en los nudos de transición justa — los puntos de la red liberados por el cierre de centrales térmicas de carbón y nucleares. La medida acelera los permisos exactamente en los territorios donde Aragón, Asturias y Galicia están reconvirtiendo sus antiguas centrales en hubs de hidrógeno verde.
En varias entradas de este blog hemos documentado un patrón que se repite en el mapa español del hidrógeno verde: los grandes proyectos de electrólisis se instalan sistemáticamente en los terrenos de antiguas centrales térmicas de carbón — el Proyecto Catalina en Andorra (Teruel), el Asturias H2 Valley de EDP en Aboño. Esa elección no es solo simbólica —aprovecha las subestaciones de alta tensión y las líneas de evacuación que esas centrales ya tenían construidas. El 28 de julio de 2026, el Consejo de Ministros ha dado un paso que refuerza directamente esa lógica: declarar "instalaciones energéticas estratégicas" a todos los proyectos renovables y de almacenamiento que resulten adjudicatarios de capacidad de acceso en los llamados nudos de transición justa.
Qué son los nudos de transición justa
Cuando una central térmica de carbón o una central nuclear cierra, deja tras de sí algo muy valioso desde el punto de vista eléctrico: una subestación de alta tensión con capacidad de evacuación que ya no se utiliza. Esa infraestructura —construida originalmente para verter a la red los cientos de megavatios que generaba la central fósil— puede reaprovecharse para conectar nuevos proyectos de generación renovable o de almacenamiento en el mismo punto exacto de la red, sin necesidad de construir nuevas líneas desde cero.
La Ley 24/2013 del Sector Eléctrico, en su disposición adicional 22ª, faculta a la Ministra para la Transición Ecológica a regular procedimientos especiales de concesión de esa capacidad de acceso liberada a las nuevas instalaciones renovables, ponderando —además de los criterios técnicos y económicos habituales— los beneficios medioambientales y sociales para el territorio afectado por el cierre. Es el mecanismo legal que ha permitido declarar sucesivamente nudos de transición justa en Teruel (Andorra), Galicia (Maciñeira, declarado en abril de 2026) y Asturias (Narcea, en información pública desde el 15 de julio).
Qué cambia con la declaración de "instalación estratégica"
La declaración de estos proyectos como instalaciones energéticas estratégicas tiene un efecto administrativo concreto y valioso: acelera los trámites de tramitación ambiental, urbanística e industrial que cualquier proyecto de esta envergadura necesita superar. Es la misma calificación que ya han recibido individualmente otros grandes proyectos de hidrógeno verde —como el Proyecto Catalina, declarado de Interés Autonómico por el Gobierno de Aragón— pero aplicada ahora de forma sistemática y automática a todos los adjudicatarios de nudos de transición justa, sin necesidad de una declaración individual caso por caso.
Judit Carreras, directora del Instituto para la Transición Justa (ITJ), explicó el sentido de la medida en su visita a Teruel en junio: el objetivo es "acortar los plazos para la puesta en marcha de esas instalaciones y, en consecuencia, la generación de empleo" en los municipios afectados por el cierre de las centrales térmicas. El ejemplo más citado es el Nudo Mudéjar 400 kV —vinculado al cierre de la térmica de Andorra en 2020, la misma que hoy alberga el Proyecto Catalina— donde el MITECO se comprometió a completar todo el proceso de adjudicación antes de que acabe 2026, con 900 MW de capacidad de acceso en juego.
La conexión directa con el hidrógeno verde
Aunque la medida habla genéricamente de "generación renovable y almacenamiento", su impacto sobre el ecosistema del hidrógeno verde español es directo por dos vías. Primero, porque los electrolizadores necesitan electricidad renovable con acceso garantizado a la red —y los nudos de transición justa son, por diseño, puntos con capacidad de evacuación ya construida y disponible, justo el recurso escaso que analizamos en la entrada sobre el baile de los nudos. Segundo, porque el almacenamiento —baterías BESS y también el bombeo reversible que analizamos en la entrada sobre BORALMAC 2— está explícitamente incluido entre las tecnologías beneficiarias de esta vía rápida, reforzando la estabilidad eléctrica que los electrolizadores necesitan para operar con el mayor factor de carga posible.
La combinación de las tres piezas regulatorias que hemos analizado en las últimas semanas —el baile de los nudos liberando 12 GW de capacidad general, BORALMAC 2 financiando 2.071 MW de bombeo reversible, y ahora la declaración de instalaciones estratégicas acelerando los permisos en los nudos de transición justa— dibuja un movimiento regulatorio coordinado del Gobierno para resolver, en paralelo y desde varios ángulos distintos, el mismo problema estructural: la falta de capacidad y velocidad de la red eléctrica española para acomodar la demanda de los valles de hidrógeno.
Los tres territorios activos — Aragón, Galicia y Asturias
El Instituto para la Transición Justa gestiona en paralelo concursos de nudos de transición justa en tres comunidades autónomas —exactamente las mismas donde el cierre de centrales térmicas de carbón dejó capacidad de red liberada y donde el ecosistema del hidrógeno verde está más activo:
Aragón —el Nudo Mudéjar 400 kV en Teruel, vinculado al cierre de la térmica de Andorra, con 900 MW de capacidad y el propio Proyecto Catalina como ancla territorial.
Galicia —el Nudo Maciñeira 400 kV, declarado nudo de transición justa por Acuerdo de Consejo de Ministros el 14 de abril de 2026, en el entorno donde ya se ha documentado la reconversión de varios proyectos gallegos, incluyendo el nuevo ATLAS de Repsol en A Coruña.
Asturias —el Nudo Narcea 400 kV, vinculado al cierre de la térmica homónima, con la fase de información pública de sus bases reguladoras iniciada el 15 de julio de 2026, en la misma región donde analizamos el contraste entre las promesas de HyDeal y la realidad de H2Asturias.
Los criterios de selección de los concursos priorizan explícitamente los proyectos que "minimicen la afección ambiental y maximicen los beneficios socioeconómicos locales" —empleo, formación profesional, autoconsumo y apoyo a proyectos industriales, agrarios o sociales— reforzando el vínculo entre la transición energética y la reactivación económica de las comarcas mineras y nucleares que más sufrieron el cierre de sus centrales históricas.
📘 Fuentes consultadas: Galicia Press (Gobierno facilita vía rápida proyectos renovables nudos transición justa, 28 julio 2026), MITECO (Sala de Prensa, declaración instalaciones energéticas estratégicas nudos transición justa, 28 julio 2026), MITECO (Manifestación de interés nudos de Transición Justa, participación pública 2026), El Economista (MITECO priorizará proyectos renovables almacenamiento Nudo Mudéjar, 15 junio 2026), Transición Justa / ITJ (Concursos en nudos de Transición Justa, Asturias Galicia Andalucía, julio 2026), informe sectorial julio 2026.
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