El pozo de Monzón: en 1962 buscaban petróleo en Huesca, encontraron hidrógeno puro y taparon el pozo por inútil — hoy es el mayor yacimiento de hidrógeno natural de Europa y cuesta 1$/kg extraerlo
El pozo de Monzón: en 1962 buscaban petróleo en Huesca, encontraron hidrógeno puro y taparon el pozo por inútil — hoy es el mayor yacimiento de hidrógeno natural de Europa y cuesta 1$/kg extraerlo
A 3.600 metros bajo los campos de Monzón (Huesca), geólogos de la Empresa Nacional de Petróleos de Aragón encontraron en 1962 un gas "sin valor comercial". Lo sellaron y se olvidaron. Sesenta años después resulta ser hidrógeno puro de alta pureza — 1,1 millones de toneladas recuperables a entre 0,75 y 1 dólar el kilogramo. Tres veces más barato que el hidrógeno verde. La startup Helios Aragón quiere convertirlo en el primer yacimiento comercial de hidrógeno natural de Europa — si el marco regulatorio lo permite.
En este blog llevamos más de cien entradas analizando el hidrógeno verde — producido con electricidad renovable mediante electrólisis, a un coste actual de entre 4 y 8 euros el kilogramo. Es la tecnología en la que España ha apostado con miles de millones de euros, con los siete valles adjudicados, con Puertollano operativo y con Castellón en pruebas. Pero hay otro tipo de hidrógeno que casi nadie menciona y que podría cambiar la ecuación: el hidrógeno blanco — también llamado hidrógeno natural, nativo o dorado — que existe en el subsuelo terrestre sin que nadie lo haya fabricado, producido por reacciones geológicas que llevan ocurriendo millones de años. Y el mayor yacimiento conocido de Europa está en España. En Huesca. Y fue tapado en 1962 porque nadie sabía qué hacer con él.
La historia — cómo España pasó 60 años sentada encima de un tesoro sin saberlo
En 1962, la Empresa Nacional de Petróleos de Aragón S.A. (ENPASA) perforaba el subsuelo de la comarca del Cinca Medio, cerca de Monzón, en busca de petróleo. A 3.600 metros de profundidad, los geólogos encontraron un gas — pero no el que buscaban. Era hidrógeno puro, de alta pureza, prácticamente sin contaminación de metano. En 1962 el hidrógeno no tenía mercado, no existían tecnologías para extraerlo y transportarlo de forma rentable, y la industria energética no sabía qué hacer con él. La decisión fue la única lógica en ese momento: sellar el pozo, archivar los informes y seguir buscando petróleo en otro sitio.
El pozo quedó catalogado como Monzón-1 en los registros geológicos — una curiosidad sin valor en los archivos de la empresa. Durante décadas nadie volvió a pensar en él. Hasta que en 2022, con la fiebre del hidrógeno verde en pleno apogeo y el precio del gas por las nubes tras la invasión rusa de Ucrania, la startup aragonesa Helios Aragón rescató los datos históricos de los archivos, los analizó con las herramientas geológicas modernas y llegó a una conclusión que cambió la historia: aquel pozo tapado como inútil en los años 60 contenía el mayor yacimiento conocido de hidrógeno natural de Europa.
Qué es el hidrógeno blanco — y por qué es diferente al verde, al azul y al gris
En nuestra guía de los colores del hidrógeno analizamos verde, azul, turquesa y gris — pero no el blanco porque es tecnológicamente muy diferente a todos ellos. El hidrógeno blanco — también llamado hidrógeno natural, nativo, geológico o dorado — no se produce. Existe en el subsuelo terrestre, generado por reacciones geoquímicas naturales que llevan ocurriendo desde que el planeta se formó:
La principal es la serpentinización — la reacción entre el agua subterránea y las rocas ricas en hierro y magnesio (peridotitas, dunitas) que produce hidrógeno molecular como subproducto. Es una reacción que ocurre continuamente en la corteza oceánica y en ciertas zonas continentales, de forma espontánea y sin intervención humana. El resultado es hidrógeno que migra hacia arriba a través de las rocas permeables hasta quedar atrapado bajo sellos impermeables — exactamente igual que el petróleo o el gas natural.
En Monzón, el hidrógeno quedó atrapado en una estructura de arenisca de buena calidad, sellada por una gruesa capa de sal de hasta cientos de metros de espesor. Ese sello de sal es la razón por la que el hidrógeno lleva 60+ años sin escaparse — la sal es prácticamente impermeable al hidrógeno, que normalmente se filtra por cualquier fisura. La naturaleza construyó el contenedor perfecto sin que nadie lo planificara.
El número que lo cambia todo — 0,75 a 1 dólar por kilogramo
La razón por la que el yacimiento de Monzón ha generado tal interés no es solo la cantidad — 1,1 millones de toneladas es relevante pero no es una cantidad que resuelva el problema del hidrógeno europeo por sí sola. La razón es el coste de extracción estimado: entre 0,75 y 1 dólar por kilogramo.
Para poner ese número en perspectiva: el índice MIBGAS IBHYX del hidrógeno verde en España en junio de 2026 es de 6,12 €/kg. El CEO de Enagás fijó el objetivo regulatorio en 4 €/kg. El hidrógeno gris convencional cuesta entre 1 y 2 €/kg. El hidrógeno blanco de Monzón, si los estudios de viabilidad confirman las estimaciones actuales, costaría entre 3 y 4 veces menos que el hidrógeno verde más barato que España puede producir en sus mejores condiciones. Y lo haría sin consumir electricidad, sin electrolizador, sin agua potable y sin emitir CO₂ en el proceso de extracción.
Ese diferencial de coste es tan grande que, si se confirma en la perforación real, podría cambiar la economía del sector del hidrógeno europeo de una forma que ningún análisis actual está contemplando. No como sustituto del hidrógeno verde — la cantidad disponible no es suficiente para eso — sino como complemento competitivo que ayude a bajar el precio medio del hidrógeno en el mercado español y europeo durante los próximos 25-30 años.
BP entra en Monzón — el peso corporativo que valida el proyecto
La señal más potente de que el yacimiento de Monzón es real y tiene potencial comercial no es la startup Helios Aragón — es que una filial de British Petroleum (BP) ha diseñado un proyecto pionero para la extracción del yacimiento. BP no es una empresa que invierta en fantasías geológicas — tiene los equipos de análisis más sofisticados del mundo para evaluar yacimientos de hidrocarburos y gas. Si BP ha puesto sus recursos en estudiar Monzón y diseñar un proyecto de extracción, es porque sus geólogos han revisado los datos históricos y los han encontrado sólidos.
El proyecto prevé una inversión inicial de 14 millones de euros en 2025 para la perforación del pozo de evaluación Monzón-2 — la perforación que confirmará o descartará los volúmenes estimados con datos reales en lugar de extrapolaciones históricas. Si Monzón-2 confirma las expectativas, la inversión total estimada es de 900 millones de euros durante 20 años — con producción comercial comenzando entre 2025 y 2028 y generando hasta 300 empleos directos y 1.500 indirectos. El Gobierno de Aragón ya ha declarado el proyecto inversión de interés autonómico.
El problema que frena todo — el limbo regulatorio
Si el yacimiento de Monzón es tan prometedor, ¿por qué no está ya en producción? La respuesta es regulatoria — y es el mayor obstáculo del proyecto.
Helios Aragón obtuvo en 2020 un permiso de investigación de hidrocarburos — el único marco legal disponible para acceder al subsuelo en España. Pero en 2021, la Ley de Cambio Climático vetó nuevas actividades relacionadas con petróleo y gas en España. El problema: el hidrógeno natural no es un hidrocarburo — no contiene carbono. Pero la ley no lo distingue explícitamente de los hidrocarburos convencionales. El resultado es un limbo jurídico: el proyecto cumple con el espíritu de la ley de cambio climático (es un recurso sin emisiones) pero queda atrapado en su letra (se regula como si fuera gas natural fósil).
Para desbloquear Monzón-2, España necesita actualizar su legislación minera y energética para incluir explícitamente el hidrógeno natural como categoría propia — distinta de los hidrocarburos convencionales, con su propio marco de permisos, concesiones y fiscalidad. Alemania está trabajando en esa regulación con previsión de tenerla lista en 2026. Francia ya ha iniciado el proceso tras el descubrimiento del yacimiento de Lorena. España tiene el mayor yacimiento conocido de Europa — y todavía no tiene el marco legal para explotarlo.
El contexto global — el único yacimiento comercial está en Mali
Para calibrar dónde está Monzón en el panorama global del hidrógeno blanco, hay que saber que en todo el mundo solo existe un yacimiento de hidrógeno natural en producción comercial: el pozo de Bourakébougou, en Mali, operado por la empresa canadiense Hydroma. Ese pozo fue descubierto por accidente en 1987 — igual que Monzón — cuando los trabajadores buscaban agua y encontraron un gas que se incendió. Desde 2012 produce hidrógeno natural que alimenta directamente un generador eléctrico del pueblo. La presión de salida del pozo se ha mantenido estable durante más de una década, lo que sugiere que el yacimiento se regenera de forma natural.
El USGS estima que existen hasta 5 billones de toneladas de hidrógeno natural en el subsuelo terrestre. Incluso si solo una fracción pequeña es accesible y económicamente viable, la cantidad disponible es astronómica. El hidrógeno blanco no va a reemplazar al hidrógeno verde — las cantidades son diferentes y los usos también. Pero como fuente complementaria de hidrógeno a bajo coste en las próximas décadas, mientras el hidrógeno verde escala y baja de precio, puede ser exactamente el recurso de transición que el mercado necesita. Y el mayor yacimiento conocido de Europa está en Huesca. Tapado desde 1962. Esperando.
La conexión con el ecosistema aragonés del hidrógeno
Si Monzón entrara en producción, el hidrógeno blanco extraído conectaría directamente con el ecosistema de hidrógeno verde aragonés que hemos analizado en este blog. El Valle HyBERUS con sus proyectos de Alkeymia en Caspe, el Hysencia de DH2 Energy en Huesca y el Proyecto Catalina de CIP en Andorra ya tienen en tramitación la infraestructura de red troncal del Eje del Ebro — la misma que podría transportar hidrógeno blanco desde Monzón hasta el polo petroquímico de Tarragona o hacia la frontera francesa del BarMar. Aragón podría convertirse no solo en el primer productor de hidrógeno verde de escala del interior peninsular — sino también en el primer productor de hidrógeno natural de Europa.
📘 Fuentes consultadas: Autonocion (Monzón Huesca 1,1 Mt H₂ blanco 1$/kg, junio 2026), Renovables Verdes (hidrógeno blanco Monzón España Europa, mayo 2026), Hoy Aragón (filial BP extracción hidrógeno Monzón 900 M€, marzo 2025), Ecoticias (megayacimiento hidrógeno Huesca Helios Aragón, diciembre 2024), hidrogeno-verde.es (depósito hidrógeno natural Huesca, diciembre 2024), Enagas Good New Energy (hidrógeno blanco Monzón 1,1 Mt), eshidrogeno (hidrógeno natural yacimientos Monzón Pirineos), Acermetal (hidrógeno blanco transición energética USGS), informe sectorial julio 2026.
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