La crisis de platino e iridio: el cuello de botella silencioso que puede frenar la escalada de los electrolizadores PEM
La crisis de platino e iridio: el cuello de botella silencioso que puede frenar la escalada de los electrolizadores PEM
El mundo produce solo 7,7 toneladas de iridio al año. Los electrolizadores PEM necesitan iridio en cada celda. Los aranceles al paladio ruso superan ya el 240%. El platino lleva cuatro años en déficit. Nadie habla de este problema — pero puede ser el factor que más influya en el precio del hidrógeno verde en 2030.
Hay un cuello de botella en el ecosistema del hidrógeno verde que no aparece en los planes de negocio de los promotores ni en los informes del IDAE ni en los comunicados de los valles adjudicados. No es la electricidad, no es el agua, no es la regulación. Es la disponibilidad de dos metales extraordinariamente escasos — el iridio y el platino — que son componentes indispensables de los electrolizadores PEM. Sin iridio no hay ánodo PEM. Sin platino no hay cátodo PEM. Y el mundo produce tan poco iridio al año — 7,7 toneladas — que si la UE quisiera cumplir sus objetivos de hidrógeno verde solo con tecnología PEM, necesitaría más iridio del que se produce en el planeta. Esto no es ciencia ficción — es la evaluación de Wood Mackenzie, la consultora de referencia en materias primas energéticas. Y la situación se está complicando por los aranceles al paladio ruso, que ya superan el 240% acumulado, y por cuatro años consecutivos de déficit de platino.
Por qué los electrolizadores PEM necesitan metales del grupo del platino
Para entender el problema hay que entender primero la química del electrolizador PEM. Como explicamos en nuestra entrada sobre alcalinos vs PEM, la tecnología PEM usa una membrana sólida de polímero — similar al teflón — para separar los dos compartimentos del electrolizador. Esa membrana, en combinación con los electrodos, es donde ocurre la electrólisis: el agua se divide en hidrógeno y oxígeno mediante electricidad.
El problema es que las reacciones electroquímicas que ocurren en los electrodos del PEM son muy agresivas — especialmente en el ánodo, donde se produce el oxígeno. El oxígeno en condiciones ácidas y a alta temperatura es extremadamente corrosivo y destruye rápidamente casi cualquier material. Los únicos materiales que resisten esas condiciones durante miles de horas de operación son los metales del grupo del platino (PGM): específicamente óxido de iridio (IrO₂) en el ánodo y platino (Pt) en el cátodo. No hay sustitutos comercialmente viables a escala industrial — todavía.
La carga típica de metales nobles en un electrolizador PEM actual es de aproximadamente 0,3-0,5 mg de iridio por cm² de superficie de membrana activa. Para un electrolizador de 1 MW, eso representa entre 3 y 5 kg de iridio. Para los 40 GW de electrólisis PEM que Europa necesita para 2030 según sus objetivos, el iridio requerido sería de entre 120 y 200 toneladas — frente a una producción mundial anual de 7,7 toneladas. La brecha entre oferta y demanda potencial es de un orden de magnitud.
El iridio: el metal más escaso del planeta
El iridio es uno de los elementos más raros de la corteza terrestre — más escaso que el oro, más escaso que el platino, más escaso que casi cualquier metal conocido. Su producción mundial anual es de apenas 7-8 toneladas — toda ella como subproducto de la extracción de platino y paladio en Sudáfrica (87% de la producción mundial) y Zimbabwe (8%). No existe ninguna mina en el mundo que extraiga iridio como producto principal — siempre es un subproducto. Eso significa que no se puede aumentar la producción de iridio simplemente construyendo más minas: está ligada inevitablemente a la producción de platino y paladio.
La demanda de iridio ha crecido exponencialmente en los últimos años por tres fuentes simultáneas: los electrolizadores PEM para hidrógeno verde, los crisoles de iridio para la industria de semiconductores y las pilas de combustible para vehículos pesados. Se proyecta que el iridio se expanda a una tasa de crecimiento anual compuesta del 9,04% hasta 2030 en términos de demanda — pero la oferta no puede crecer al mismo ritmo porque está estructuralmente limitada por la geología. El resultado previsible es escasez y precios crecientes.
Wood Mackenzie fue el primero en cuantificar el problema con precisión: solo el cumplimiento de los objetivos de la Unión Europea en materia de producción de hidrógeno verde podría dar lugar en 2030 a una demanda de iridio para electrolizadores varias veces superior a la oferta mundial actual. Dicho de otro modo: si Europa quiere sus 40 GW de electrólisis PEM, necesitará resolver el problema del iridio antes de 2028 — o abandonar el PEM a favor del alcalino y el AEM.
El platino: cuatro años de déficit consecutivo
El platino tiene una situación diferente al iridio — su producción es mucho mayor (5-6 millones de onzas anuales frente a 7,7 toneladas de iridio) — pero lleva cuatro años en déficit estructural. El World Platinum Investment Council (WPIC) ha elevado el déficit de oferta de platino para 2026 hasta las 297.000 onzas — el cuarto ejercicio consecutivo de déficit que ha provocado una caída del 42% en los inventarios disponibles desde 2023.
Las causas son múltiples. En Sudáfrica, que produce el 91% del platino mundial, la infraestructura energética deteriorada — los frecuentes cortes de luz del operador estatal Eskom — ha reducido la producción de las minas durante años. Los precios del platino más altos en 2025 han mejorado los márgenes mineros y reducido la probabilidad de nuevos recortes de suministro, pero la recuperación de la capacidad perdida tardará años. Se espera que los precios del platino se sitúen entre 1.300 y 1.800 dólares por onza en 2026 — frente a los 800-900 $/oz de hace tres años.
Para los electrolizadores PEM, el encarecimiento del platino se traduce directamente en un aumento del CAPEX por kW instalado. La escasez de iridio, la resistencia de la joyería en Asia y la creciente intensidad de MGP en electrónicas avanzadas apoyan colectivamente los fundamentos de precios — y amenazan con incrementar el coste de fabricación de los stacks PEM, cuyo CAPEX ya se sitúa entre los 800 y 1.100 $/kW antes de costes de instalación.
Los aranceles al paladio ruso: 240% acumulado
La tensión geopolítica entre Estados Unidos y Rusia ha añadido otra capa de complejidad al mercado de los PGM. El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha ratificado un arancel compensatorio del 109,1% sobre el paladio ruso sin refinar — que sumado al arancel antidumping del 132,83% aplicado previamente eleva los gravámenes arancelarios consolidados a más del 240%.
La empresa rusa Norilsk Nickel — que produce el 40% del paladio global — ha guiado su producción de 2026 a su nivel más bajo en dos décadas. Esa restricción de suministro en el mercado de paladio tiene efectos colaterales en el platino e iridio porque todos son subproductos de la misma cadena minera. Cuando la producción de Norilsk baja, también baja la producción de los metales acompañantes.
El paladio en sí mismo tiene menor relevancia directa para los electrolizadores PEM que el iridio y el platino — se usa principalmente en catalizadores de automóviles de gasolina. Pero la restricción de suministro de paladio endurece el mercado global de PGM en su conjunto, porque los traders y fabricantes buscan sustituciones y coberturas cruzadas entre metales del grupo.
Las soluciones: reducción de carga, reciclaje y tecnologías alternativas
El sector del hidrógeno verde no está esperando pasivamente a que el problema se agrave. Hay tres líneas de solución en desarrollo simultáneo:
1. Reducción drástica de la carga de metales nobles. Los mejores laboratorios del mundo están trabajando para reducir la cantidad de iridio y platino por unidad de superficie activa. La empresa sueca Smoltek ha desarrollado recubrimientos a nanoescala que reducen la carga de iridio en celdas PEM en un 95% — de los 0,3-0,5 mg/cm² actuales a menos de 0,02 mg/cm². Si ese desarrollo llega a producción comercial, el problema del iridio desaparece casi por completo. La clave es que la durabilidad sea equiparable a la de los catalizadores convencionales bajo condiciones industriales severas.
2. El consorcio SUPREME de la UE. La Unión Europea financia el consorcio SUPREME — liderado por la Universidad del Sur de Dinamarca y la TU Graz de Austria — con el objetivo de desarrollar membranas PEM completamente libres de PFAS (sustancias fluoradas persistentes) y reducir drásticamente la carga de iridio. El programa se extenderá durante tres años e incluye metodologías avanzadas de reciclaje de catalizadores que pueden reducir la demanda de iridio primario al recuperar el metal de los stacks al final de su vida útil.
3. La diversificación tecnológica. La alternativa más inmediata al PEM para los promotores que no quieren depender de la escasez de iridio es el electrolizador alcalino — que usa níquel en lugar de PGM. Como analizamos en nuestra entrada sobre alcalinos vs PEM, es exactamente por eso que seis de los siete valles adjudicados en España eligieron tecnología alcalina. Y la tecnología AEM (Anion Exchange Membrane) — que combina la compacidad del PEM con catalizadores de níquel — está a punto de alcanzar madurez comercial, eliminando la dependencia de PGM de forma estructural.
Lo que significa para los proyectos españoles
España está mayoritariamente protegida de este problema gracias a su elección tecnológica: alcalinos en los grandes valles. Los proyectos de Onuba, Catalina, HyBERUS y la mayor parte de los valles adjudicados no necesitan ni iridio ni platino para sus electrolizadores — usan níquel, acero inoxidable y polipropileno, todos ellos materiales abundantes y sin restricciones geopolíticas.
Los proyectos que sí usan PEM — Puertollano con Plug Power y Castellón con Plug Power — tienen contratos de suministro de equipos ya firmados con precios fijados, lo que los aísla de las fluctuaciones del mercado de PGM a corto plazo. El riesgo es para los proyectos futuros que elijan PEM a partir de 2027-2028, cuando los precios del iridio hayan subido más y las restricciones de suministro sean más severas.
La lección estratégica es clara: en un contexto de escasez estructural de iridio y platino, España ha tomado la decisión correcta apostando por el alcalino en sus grandes proyectos. Cuando el AEM alcance madurez comercial — previsiblemente entre 2027 y 2030 — la tecnología óptima para proyectos medianos y pequeños será el AEM, que combina compacidad similar al PEM con independencia de los PGM. Hasta entonces, el alcalino es la tecnología que mejor resiste la tormenta de los metales del grupo del platino.
📘 Fuentes consultadas: Wood Mackenzie (demanda iridio electrolizadores UE 2030), World Platinum Investment Council WPIC (déficit platino 2026, 297.000 oz), Heraeus Precious Metals Forecast 2026, Mordor Intelligence (mercado PGM 2030, septiembre 2025), H2 Business News (iridio frenar boom hidrógeno, julio 2022), Ecotrade Group (mercados PGM 2026), BofA/Danica Averion (previsiones platino-paladio 2026), Departamento de Comercio EEUU (aranceles paladio ruso), Smoltek (recubrimientos nanoescala iridio), consorcio SUPREME UE (TU Graz, Universidad Sur Dinamarca), informe sectorial mayo 2026.
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