Zelestra vende su negocio latinoamericano por 1.100 millones de dólares y apuesta por los centros de datos en Europa — ¿qué significa para el hidrógeno verde?

 

Zelestra vende su negocio latinoamericano por 1.100 millones de dólares y apuesta por los centros de datos en Europa — ¿qué significa para el hidrógeno verde?

La antigua Solarpack ha cerrado la mayor desinversión de un promotor renovable español en América Latina. El comprador es la colombiana Promigas. Zelestra se concentra ahora en Europa y Estados Unidos — con los centros de datos como motor de crecimiento. El hidrógeno verde sigue en su cartera pero como tecnología complementaria, no como pivot central.

El 28 de mayo de 2026, Zelestra — la empresa renovable española controlada por el fondo sueco EQT, fundada en 2005 como Solarpack en Vizcaya — cerró la mayor desinversión de su historia: la venta de su plataforma latinoamericana completa a la colombiana Promigas por 1.100 millones de dólares (aproximadamente 947 millones de euros al cambio), deuda de project finance incluida. La operación, anunciada en diciembre de 2025 y que ha tardado seis meses en cerrar por los procedimientos de competencia en Colombia y Perú, transfiere a Promigas 3.500 MW de proyectos renovables en operación, construcción y desarrollo en Chile, Perú y Colombia. Con ese dinero en caja, Zelestra reorienta toda su estrategia hacia Europa y Estados Unidos — con los centros de datos como motor de crecimiento principal.

La operación en cifras: Vendedor: Zelestra (antigua Solarpack, controlada por EQT) · Comprador: Promigas (Colombia) · Precio: 1.100 M$ (947 M€) incluyendo deuda · Activos: 3.500 MW solar y almacenamiento en Chile, Perú y Colombia · Cierre: 28 mayo 2026 · Estrategia post-venta de Zelestra: centros de datos en Europa y EE.UU.

Zelestra: de Solarpack a líder multitecnológico europeo

La historia de Zelestra es una de las más interesantes del sector renovable español. Fundada en 2005 como Solarpack en Bilbao — cuando la solar fotovoltaica era todavía una tecnología de nicho — creció hasta convertirse en uno de los mayores promotores solares de España y América Latina. En 2022, el fondo de private equity sueco EQT adquirió Solarpack por 880 millones de euros y la rebautizó como Zelestra, con una nueva estrategia orientada a los mercados más maduros y con mayor potencial de crecimiento.

La venta de Latam es el paso más visible de esa transformación. Con esta operación, la compañía reordena su perímetro y redobla su apuesta por Europa y Estados Unidos, con foco especial en el segmento de los centros de datos — un mercado en el que ve la mayor oportunidad de ayudar a sus clientes a alcanzar sus objetivos energéticos. Los centros de datos son enormes consumidores de electricidad que necesitan suministro renovable garantizado 24/7 — exactamente el tipo de cliente premium que puede pagar un PPA a largo plazo a precios estables y que valora la proximidad geográfica y la fiabilidad del suministro sobre el coste.

Zelestra seguirá operando su división de ingeniería, adquisiciones e instalaciones en Chile y Perú, lo que incluye la entrega del parque solar Babilonia en Arequipa (Perú), pendiente de finalización. No es una salida total de Latam — es una salida del negocio de generación propia para concentrar el capital en los mercados donde EQT ve más valor a largo plazo.

Promigas: el gigante colombiano que entra en el mercado solar latinoamericano

El comprador, Promigas, es un holding multienergético colombiano con 52 años de trayectoria y presencia en Colombia y Perú — especializado hasta ahora en el transporte y distribución de gas natural. La adquisición de Zelestra Latam es su primera entrada en el negocio de generación renovable a gran escala, y le da de golpe una cartera de 1.273 MW entre proyectos en operación y construcción, más un pipeline de aproximadamente 2,25 GW en desarrollo.

La compra no significa que Promigas abandone el gas natural — sus negocios de transporte y distribución siguen siendo fundamentales, con dos proyectos estratégicos activos: la ampliación de la capacidad de regasificación de Spec hasta 533 millones de pies cúbicos por día antes de diciembre de 2026, y el proyecto de bidireccionalidad de transporte en la Costa Caribe. Promigas sigue la misma lógica que las grandes energéticas europeas: mantener el negocio de gas mientras construye capacidad renovable para el largo plazo.

¿Qué significa para el hidrógeno verde en España?

La conexión con el hidrógeno verde no es tan directa como el informe inicial sugería. Zelestra tiene el hidrógeno verde en su cartera de tecnologías — la compañía española desarrolla, construye, opera y mantiene proyectos solares, eólicos, de almacenamiento e hidrógeno a gran escala — pero su nuevo foco estratégico son los centros de datos, no el hidrógeno. Sin embargo hay dos conexiones indirectas relevantes para el ecosistema español.

Primera conexión: capital disponible para proyectos en España. Con casi 1.000 millones de euros en caja tras la venta, Zelestra tiene músculo financiero para desarrollar proyectos renovables en España — y los parques solares y eólicos que construya para abastecer centros de datos en España pueden generar excedentes que alimenten electrolizadores de hidrógeno verde. Es el mismo modelo de integración que funciona en Puertollano con Iberdrola: la misma empresa que genera la renovable también opera el electrolizador.

Segunda conexión: la demanda de los centros de datos. Los grandes centros de datos que Zelestra quiere abastecer en Europa necesitan energía renovable certificada 24/7 — y cuando la solar y la eólica no producen, necesitan respaldo. El hidrógeno verde almacenado es uno de los vectores de respaldo más viables para grandes centros de datos con objetivos de cero emisiones. Si Zelestra desarrolla proyectos de centros de datos en España, el hidrógeno verde podría ser parte de la solución de almacenamiento — cerrando el círculo entre los dos negocios de la compañía.

La lección más importante de la operación Zelestra-Promigas no es tecnológica sino estratégica: los promotores renovables españoles están migrando hacia clientes industriales premium con demanda cautiva y contratos a largo plazo — centros de datos, refinerías, plantas de fertilizantes — en lugar de seguir construyendo capacidad especulativa para el mercado mayorista. Es exactamente la misma lógica que hace bancables los proyectos de hidrógeno verde con offtake industrial comprometido: el cliente cautivo es la pieza que hace posible la financiación bancaria y que elimina el riesgo de demanda que paralizó a ArcelorMittal en Gijón.


📘 Fuentes consultadas: El Economista (Zelestra vende plataforma Latam, 28 mayo 2026), El Periódico de la Energía (Zelestra Promigas, 28 mayo 2026), Diario Financiero Chile (28 mayo 2026), La Tercera Chile (28 mayo 2026), LexLatin (transacción M&A, enero 2026), El Tiempo Colombia (Promigas 28 mayo 2026), Zelestra (nota de prensa corporativa, mayo 2026).

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