Escombreras suma otro sí: Repsol logra la Declaración de Impacto Ambiental para su electrolizador de 100 MW en Cartagena

Escombreras suma otro sí: Repsol logra la Declaración de Impacto Ambiental para su electrolizador de 100 MW en Cartagena

El proyecto C-50, promovido por Repsol junto con Enagás Renovable, ha obtenido de la Comunidad de Murcia la Declaración de Impacto Ambiental favorable. Es uno de los permisos más determinantes en la tramitación de una planta que, con sus 100 MW, será una de las piezas centrales del eje mediterráneo del hidrógeno verde español.

Qué ha aprobado exactamente la Región de Murcia

La Dirección General de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma ha publicado en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM) la resolución que otorga la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) al proyecto, promovido por la sociedad Cartagena Hydrogen Network S.L.U. (participada por Repsol y con un 25% de Enagás Renovable). La resolución concluye que la instalación no tendrá efectos adversos significativos sobre el medio ambiente, aunque —como es habitual en este tipo de aprobaciones— sujeta el visto bueno a una batería de condiciones de control y seguimiento: consumo de agua, calidad del suelo, gestión de residuos, vertidos, seguridad industrial y protección del patrimonio arqueológico de la zona.

La planta, con 100 MW de potencia mediante electrólisis alcalina presurizada, se levantará dentro del propio complejo industrial de Repsol en el Valle de Escombreras, sobre una superficie de aproximadamente 2,3 hectáreas de terreno que ya tenía uso industrial previo — un factor que probablemente ha facilitado la tramitación ambiental al no afectar a suelo virgen.

El reto pendiente: el agua

La DIA para el electrolizador no cierra, sin embargo, todos los frentes del proyecto. Como ya explicamos al analizar el eje mediterráneo, cada 100 MW de electrólisis requiere en torno a un hectómetro cúbico de agua tratada al año, y Escombreras es una zona con estrés hídrico estructural. Recursos Hídricos de Levante lleva meses tramitando, en paralelo, la declaración de impacto ambiental de una desaladora de agua de mar específicamente pensada para abastecer este proyecto y otros usos industriales del valle, con capacidad prevista de hasta 72.000 m³ diarios en su fase final. Sin ese suministro resuelto, la planta de hidrógeno tiene el permiso ambiental pero no todavía el agua garantizada para operar.

Por qué importa: la refinería como primer offtaker

El electrolizador de Cartagena repite el mismo patrón que ya hemos visto en otros proyectos de Repsol en España: sustituir directamente el hidrógeno gris —producido a partir de gas natural— que hoy consume la propia refinería, por hidrógeno renovable. Esto convierte a la refinería en un offtaker cautivo y de gran escala desde el primer día, evitando el mayor riesgo de cualquier proyecto de electrólisis: no tener quién compre el hidrógeno. El proyecto ha sido reconocido como Proyecto Importante de Interés Común Europeo (IPCEI) dentro del programa Hy2Use, y la inversión comunicada supera los 300 millones de euros, con una previsión de hasta 900 empleos en sus distintas fases de construcción.


📘 Fuentes consultadas: Murcia Plaza (Vía libre ambiental para la gran planta de hidrógeno verde de Repsol en Cartagena, julio 2026), Industria Química (La planta de hidrógeno verde de Repsol en Cartagena supera el examen ambiental, 16 julio 2026), COPE Región de Murcia (La nueva planta de hidrógeno renovable de Repsol en Cartagena genera un impacto millonario al municipio), El Economista (Repsol se asegura el suministro de agua para su electrolizador en Cartagena), Ayuntamiento de Cartagena (El Ayuntamiento trabaja ya para agilizar la planta de hidrógeno verde), Clean Hydrogen Observatory (Repsol - Cartagena ES54, large scale electrolyzer).

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