El antídoto al valle de la muerte: cómo la Unidad Aceleradora de Proyectos de Andalucía consiguió una autorización ambiental de hidrógeno verde en menos de siete meses
El antídoto al valle de la muerte: cómo la Unidad Aceleradora de Proyectos de Andalucía consiguió una autorización ambiental de hidrógeno verde en menos de siete meses
Mientras DH2 Energy tardó nueve años en tramitar Hysencia, la planta de hidrógeno y amoníaco de Coagener en Los Barrios ha obtenido su Autorización Ambiental Integrada en menos de siete meses. El mecanismo: la Unidad Aceleradora de Proyectos de la Junta de Andalucía, que ya mueve 21.851 millones de euros en 156 proyectos —y que gestiona también, no por casualidad, las dos fases del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde de Moeve.
En nuestra entrada sobre DH2 Energy e Hysencia recogimos una de las frases más honestas que un directivo del sector ha pronunciado en público: "hemos necesitado 9 años para poder arrancar el primero". Esa cifra —nueve años de tramitación para un electrolizador de apenas 35 MW— es el mejor resumen posible del valle de la muerte del hidrógeno verde que lleva meses documentando este blog. Esta semana, Andalucía ha presentado el dato que demuestra que ese problema no es inevitable: una planta de producción y almacenamiento de hidrógeno verde y amoníaco promovida por Coagener Soluciones Técnicas Integrales en Los Barrios (Cádiz) ha obtenido su Autorización Ambiental Integrada en menos de siete meses.
Qué es la UAP y por qué existe
La Unidad Aceleradora de Proyectos (UAP) es un órgano de la Junta de Andalucía, dependiente de la Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, creado con un mandato muy concreto: coordinar y agilizar la tramitación administrativa de los grandes proyectos de inversión que, de otra forma, quedarían repartidos entre múltiples consejerías, organismos y niveles de la administración —cada uno con sus propios plazos, requisitos y prioridades—. En lugar de que un promotor tenga que negociar por separado con Medio Ambiente, Industria, Urbanismo y la administración local de turno, la UAP actúa como ventanilla única de facto, empujando en paralelo todos los expedientes de un mismo proyecto.
Según ha explicado la consejera Carolina España, la UAP ha conseguido que Andalucía se perciba, por primera vez, como una administración aliada y no como un obstáculo para la gran inversión industrial. Es exactamente el argumento contrario al que hemos documentado repetidamente en este blog cuando analizamos los cuellos de botella regulatorios del sector —y una confirmación de que, cuando existe voluntad política de agilizar, los plazos de tramitación pueden comprimirse drásticamente sin renunciar al rigor ambiental.
Coagener en Los Barrios — quién es y qué construye
Coagener Soluciones Técnicas Integrales es un promotor que no habíamos cubierto hasta ahora en este blog, y que se suma al mapa de proyectos del Campo de Gibraltar —la comarca que, entre CMB.TECH, Carteia de Moeve y ahora Coagener, se está consolidando como el mayor clúster de proyectos de amoníaco y bunkering verde del sur de España—. La planta de Coagener en Los Barrios combina producción y almacenamiento de hidrógeno verde, con instalaciones auxiliares que incluyen dos líneas subterráneas de 220 kV conectadas a las subestaciones de Algeciras y Los Barrios, en coordinación con el plan de desarrollo de red de Redeia (antes REE).
Que el proyecto obtuviera su Autorización Ambiental Integrada en menos de siete meses —frente a los procesos que en otros territorios se prolongan años— es la prueba de que la ecuación tramitación-rapidez-rigor ambiental no es una contradicción irresoluble. Es una cuestión de diseño institucional y de prioridad política.
El dato que conecta todo — la UAP gestiona también Onuba y Carteia
Aquí está el hallazgo más revelador de esta actualización: la propia UAP no solo tramitó Coagener —también tiene asignadas directamente, por acuerdo del Consejo de Gobierno, las dos fases del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde de Moeve: Onuba en Palos de la Frontera (Huelva) y Carteia en San Roque (Cádiz). No es casualidad que Onuba haya podido fijar una fecha exacta de inicio de obras —17 de septiembre de 2026— con una inversión de más de 1.000 millones de euros, ni que Carteia esté avanzando en su segunda ronda de información pública con relativa fluidez.
La documentación oficial confirma además el volumen conjunto de esos dos proyectos: una inversión global de en torno a 4.000 millones de euros y la creación de 2.820 empleos directos entre construcción y explotación, con la planta de amoníaco verde de Carteia contribuyendo a un ahorro de 2.100.000 toneladas de CO₂ al año —una cifra que, sumada a las 250.000 toneladas de Onuba que ya conocíamos, sitúa al conjunto del Valle Andaluz entre los proyectos de mayor impacto climático de toda España.
Otros beneficiarios del mismo mecanismo
La UAP no se limita al hidrógeno verde. Entre los 156 proyectos impulsados destacan casos de otras grandes compañías del ecosistema energético que este blog ha documentado: Iberdrola, Repsol e Ignis han obtenido sus autorizaciones con hasta un año de antelación respecto a los plazos ordinarios, mientras que en el sector minero, Minas de Atalaya en Huelva también se ha beneficiado de la agilización. Fuera del ámbito energético, casos como Airbus Consolidación Cádiz (innovación urbanística en cinco meses) o la ampliación de Sonae Arauco en Linares confirman que el mecanismo funciona como aceleradora transversal, no como un instrumento diseñado exclusivamente para el hidrógeno.
Por qué este modelo merece replicarse
El contraste entre los nueve años de Hysencia y los siete meses de Coagener no es una comparación perfecta —son proyectos de escala y complejidad distintas, en comunidades autónomas diferentes—. Pero la diferencia de órdenes de magnitud es demasiado grande para explicarse solo por las características técnicas del proyecto. Lo que cambia de fondo es el diseño institucional de la tramitación: una ventanilla única con mandato político explícito de agilizar, frente a la fragmentación habitual entre consejerías y organismos.
Con la Ley del Hidrógeno todavía pendiente a nivel nacional, el modelo andaluz de la UAP es un ejemplo concreto de cómo la administración puede reducir drásticamente los tiempos de tramitación sin necesidad de esperar a un marco legal completamente nuevo —simplemente reorganizando cómo coordina los procesos que ya existen. Si otras comunidades autónomas con fuerte actividad en hidrógeno verde —Aragón, Extremadura, Galicia, el País Vasco— replicaran mecanismos similares, la velocidad media de desarrollo de proyectos en toda España podría acercarse más al ritmo de Coagener que al de Hysencia.
📘 Fuentes consultadas: La Moncloa/Servimedia (Inversión Junta Andalucía Unidad Aceleradora moviliza 22.000 millones y 65.000 empleos, 3 agosto 2026), Diario de Jaén (Andalucía moviliza más de 21.800 millones inversión Unidad Aceleradora, 3 agosto 2026), Cádiz Noticias (Unidad Aceleradora Proyectos Andalucía impulsa 28 iniciativas Cádiz plan 21.851 millones, 3 agosto 2026), Teleprensa/Diario Avanza (Unidad Aceleradora Proyectos Junta impulsa 22.000 millones inversión 65.000 empleos, 3 agosto 2026), Junta de Andalucía (Acuerdo Consejo de Gobierno, asignación UAP Valle Andaluz Hidrógeno Verde Onuba Carteia), El Conciso (Junta Andalucía 143 proyectos Unidad Aceleradora 54.500 empleos, diciembre 2025), informe sectorial agosto 2026.
Comentarios
Publicar un comentario